No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa.
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas …
De vuelta del paseo donde junté una florecita para tenerte entre mis dedos un momento, y bebí una botellas de Beaujolais, para bajar al pozo donde bailaba un oso luna, en la penumbra dorada de la lámpara cuelgo mi piel y sé que estaré solo en la ciudad más poblada del mundo. Excusarás este balance histérico, entre fuga a la rata y queja de morfina, teniendo en cuenta que hace frío, llueve sobre mi taza de café, y en cada medialuna la humedad alisa sus patitas de esponja. Máxime sabiendo que pienso en ti obstinadamente, como una ciega máquina, como la cifra que repite interminablemente el gongo de la fiebre el loco que cobija su paloma en la mano, acariciándola hora a hora hasta mezclar los dedos y las plumas en una sola miga de ternura. Creo que sospecharás esto que ocurre, como yo te presiento a la distancia en tu ciudad, volviendo del paseo donde quizá juntases la misma florecita, un poco por botánica, un poco porque aquí, porque es preciso que no estemos tan solos, que nos demos un pétalo, aunque sea un pasito, una pelusa. El más grande Cronopio, Julio Cortázar.
"Fuí a los bosques porque quería vivir a conciencia, quería vivir a fondo y extraer todo el meollo a la vida y dejar a un lado todo lo que no fuese vida para no descubrir, en el momento de mi muerte, que no había vivido". Henry David Thoreau
(Para leer en forma de mantra en diferentes ocasiones durante el día ).
" Queda prohibido llorar sin aprender, levantarte un día sin saber que hacer, tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños.
Queda prohibido no demostrar tu amor, hacer que alguien pague tus dudas y mal humor.
Queda prohibido dejar a tus amigos, no intentar comprender lo que vivieron juntos, llamarles solo cuando los necesitas.
Queda prohibido no ser tú ante la gente, fingir ante las personas que no te importan, hacerte el gracioso con tal de que te recuerden, olvidar a toda la gente que te quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo, no creer en la vida y hacer tu destino, tener miedo a la vida y a sus compromisos, no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.
Queda prohibido echar a alguien de menos sin alegrarte, olvidar sus ojos, su risa, todo porque vuestros caminos han dejado de abrazarse, olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas, pensar que sus vidas valen menos que la tuya, no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
Queda prohibido no crear tu historia, dejar de dar las gracias a Dios por tu vida, no tener un momento para la gente que te necesita, no comprender que lo que la vida te da también te lo quita.
Queda prohibido no buscar tu felicidad, no vivir tu vida con una actitud positiva, no pensar en que podemos ser mejores, no sentir que sin ti, este mundo no seria igual."
Si vas a intentarlo
ve hasta el final
de lo contrario no empieces siquiera
Tal vez suponga perder novias, esposas,
familia, trabajo
y quizá la cabeza.
Tal vez suponga no comer
durante
tres o cuatro días
Tal vez suponga helarte
en el banco de un parque
Tal vez suponga la cárcel
Tal vez suponga humillación
Tal vez suponga desdén, aislamiento
El aislamiento es el premio
Todo lo demás es para poner
a prueba tu resistencia,
tus auténticas ganas de hacerlo
y lo harás
A pesar del rechazo y
de las ínfimas probabilidades
y será mejor que cualquier cosa
que pudieras imaginar
Si vas a intentarlo,
ve hasta el final
No existe una sensación igual
Estarás sólo con los dioses
Y las noches arderán en llamas
Llevarás las riendas de la vida
hasta la risa perfecta
es por lo único que vale
la pena luchar.
El viento pasea pasa por sobre el lago. Las agitadas olas se extienden sin Límite.El Otoño llega con el crepúsculo, y los barcos se vuelven raros en el río.
Las aguas trémulas y las montañas difuminándose tocan siempre el corazón de un Hombre.
Nunca me canso de cantar su infinita belleza. Las vainas del Loto ya se han formado y los nenúfares se marchitan. El rocío abrillanta las flores de Maranta en la orilla del río.
Las garzas y gaviotas duermen sobre la Arena, con sus cabezas escondidas como sí no deseasen ver a los Hombres que pasan por el río.
¿Quién los ve andar por la
ciudad si todos están ciegos ? Ellos se toman de la mano: algo habla
entre sus dedos, lenguas dulces lamen la húmeda palma, corren por las
falanges, y arriba está la noche llena de ojos. Son los amantes, su isla flota a la
deriva hacia muertes de césped, hacia puertos que se abren entre
sábanas. Todo se desordena a través de ellos, todo encuentra su cifra
escamoteada; pero ellos ni siquiera saben que mientras ruedan en su
amarga arena hay una pausa en la obra de la nada, el tigre es un jardín
que juega. Amanece en los carros de basura,
empiezan a salir los ciegos, el ministerio abre sus puertas. Los
amantes rendidos se miran y se tocan una vez más antes de oler el día.
Ya están vestidos, ya se van por la
calle. Y es sólo entonces cuando están muertos, cuando están vestidos,
que la ciudad los recupera hipócrita y les impone los deberes cotidianos.
Una delicadísima ración de sensibilidad y belleza, rebosante de ternura y emociones, abriéndose paso entre el ritmo del Otoño, para posarse en silencio en nuestra piel y en nuestra alma...
Cuando uno camina sin rumbo previo, ni destino acordado, con la piel expuesta a las delicias que la vida nos ofrece de forma espontánea, uno puede encontrarse con dulces y maravillosos latidos de vida como éste...
PD.- Cartel hallado en la Rambla de Barcelona, cerca de Canaletas. Quizás el tal Tony, algún día por casualidad entre en el blog y pueda leer este mensaje. ( Espero no sea demasiado tarde.. ;-)))
Qué vanidad imaginar
que puedo darte todo, el amor y la dicha,
itinerarios, música, juguetes.
Es cierto que es así:
todo lo mío te lo doy, es cierto,
pero todo lo mío no te basta
como a mí no me basta que me des
todo lo tuyo.
Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la tarjeta postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno.
Por ahí un papelito
que solamente dice:
Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme tenía que mirarte.
Los amantes fervientes y los sabios austeros adoran por igual, en su estación madura, al orgullo de casa, la fuerza y la dulzura de los gatos, tal ellos sedentarios, frioleros.
Amigos de la ciencia y la sensualidad, al horror de tinieblas y al silencio se guían; los fúnebres corceles del Erebo serían, si pudieran al látigo ceder su majestad. Adoptan cuando sueñan las nobles actitudes de alargadas esfinges, que en vastas latitudes solitarias se duermen en un sueño inmutable.
Mágicas chispas yerguen sus espaldas tranquilas, y partículas de oro, como arena agradable, estrellan vagamente sus místicas pupilas.
Iba por el camino crepitante: el sol se desgranaba como maíz ardiendo y era la tierra calurosa un infinito círculo con cielo arriba azul, deshabitado. Pasaron junto a mí las bicicletas, los únicos insectos de aquel minuto seco del verano, sigilosas, veloces, transparentes: me parecieron sólo movimientos del aire.
Obreros y muchachas a las fábricas iban entregando los ojos al verano, las cabezas al cielo, sentados en los élitros de las vertiginosas bicicletas que silbaban cruzando puentes, rosales, zarza y mediodía .
Pensé en la tarde cuando los muchachos se laven, canten, coman, levanten una copa de vino en honor del amor y de la vida, y a la puerta esperando la bicicleta inmóvil porque sólo de movimiento fue su alma y allí caída no es insecto transparente que recorre el verano, sino esqueleto frío que sólo recupera un cuerpo errante con la urgencia y la luz, es decir, con la resurrección de cada día.
PD .- Oda a la bicicleta . Pablo Neruda . 1956 ( Tercer libro de las odas )