
No te dan solamente un reloj, que los cumplas muy felices, y esperamos que te dure porque es
de buena marca, suizo con ancora de rubíes ; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te ataras a la muñeca y pasearas contigo.
Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben- , te regalan un nuevo pedazo
fragil y precario de tí mismo, algo que es tuyo, pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgandose de tu muñeca.
Te regalan la necesidad de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de
atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia a comparar tu reloj con los demas relojes.
No te regalan un reloj, tu eres el regalado, a tí te ofrecen para el cumpleaños del reloj.


Y allí estaba yo .. dando vueltas... disimulando para intentar indentificar al contacto , no despertar sospechas entre lo que parecían policias vigilando la zona ... unas frases susurradas a un desconocido... santo y seña... contraseña... asiente y me da una corbata... ( sin ella .. la entrada me podría ser denegada..)