El buen caminante no deja huellas.
El buen orador no necesita desmentir.
El que sabe calcular no necesita ábaco.
Quien sabe cerrar no necesita candado ni llaves,
y sin embargo, nadie puede abrir lo que él cierra.
Quien sabe atar no precisa cuerdas ni nudos,
y sin embargo, nadie puede desatar lo que él ata.
El sabio siempre conoce el modo de salvar a las personas;
por eso para él no existen hombres reprobables.
Sabe cuidar todas las cosas;
por eso no hay cosas viles para él.
A esto se le llama clarividencia.
¿Qué es un hombre bueno...?
Es el maestro de un hombre no-bueno.
¿Qué es un hombre no-bueno..?
Es la materia de un hombre bueno.
Quien no aprecia a su maestro,
quien no ama a su materia,
aunque cumpla su tarea perderá el tiempo.
Esa es la clave del misterio.
LAO TSE ( Tao Te Ching, capítulo XXVII).
3 comentarios:
genial. gracias! ;)
me gusta perderme por aquí, tu bosques... gracias por la lectura...
SUSI... un placer.. ;-)
FOSKARI...eres siempre bienvenida...
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