
" A la manera de un cuento de hadas terrible y adulto, Silencio nos cuenta una historia de amores y odios, seres deformes y brujas ciegas,
el microcosmos que siempre hemos asociado a los pueblos pequeños mezclado ahora con una visión de la magia que encanta aún más cuando descubrimos por algún detalle aislado en los dibujos (un televisor, un teléfono, una alusión al cine) que estamos asistiendo a un drama contemporáneo, una especie de Los santos inocentes tamizado por el filtro de lo fantástico."
(
Rafael Marin )
Su autor, Didier Comès, nos adentra ( cómo en posteriores publicaciones ) en un universo rural, y lo hace de la mano de
Silencio , un desheredado, algo retrasado y mudo, un personaje simple y bondadoso que debe enfrentarse a la incomprensión, a la discriminación y a la marginación del que es diferente.
Es una historia llena de ternura y de crueldad.
En este relato escabroso, contado en un cierto tono poético, Silencio es un hombre bueno y afable, pero es también blanco de burlas y abusos, porque es el tonto del pueblo.
Nadie se compadece del pobre mudo, y solo dos personas saben que aún antes de nacer su destino estaba marcado por la marginación y el rechazo.
Pero todo tiene un límite, hasta la paciencia de los más buenos.
Cómic que llegó a mis manos en 1981 y qué tiene un lugar de privilegio en mi comicóteca.. :-))) Recuerdo como me impactó aquella primera mirada sobre las viñetas en blanco y negro, llenas de expresividad, de fuerza, aquellos primeros planos transmitiendo oleadas de emoción y sentimientos.
En la presentación del cómic , Henri Gougaud escribió :
"Si creéis en la inmundica y en la noche oscura , también tenéis que creer en el día claro: ambas cosas van juntas .
Tenéis que creer en
Silencio . "